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Los lavabos redondos suavizan el baño porque no tienen esquinas y el espacio se recorre mejor a su alrededor. Es una ventaja real en baños pequeños o en aseos de paso, donde un canto recto a la altura de la cadera estorba. Además, la forma circular concentra el agua hacia el desagüe y deja menos rincones donde se acumulen cal y restos de jabón.
En el catálogo hay piezas de cerámica vitrificada, cuya superficie esmaltada apenas absorbe agua y se limpia con un paño húmedo, y piezas de cemento, con un acabado más mate y matices propios de cada unidad. Se presentan en formato sobre encimera, que se apoya sobre el mueble y deja el vaso a la vista, y en formato de pie.
Antes de elegir, conviene medir el fondo de la encimera: el diámetro del lavabo debe dejar espacio libre suficiente para apoyar la mano y colocar el grifo sin que salpique fuera. Los lavabos redondos funcionan especialmente bien en composiciones con una sola pila y en baños donde el resto de piezas, como espejos o tiradores, repiten la línea curva.
Un lavabo circular cambia cómo se percibe un baño. Al no tener aristas, pesa menos visualmente que una pieza rectangular de anchura parecida y deja libres las esquinas de la encimera. Por eso los lavabos redondos funcionan tanto en un aseo pequeño como en una encimera amplia.
La colección combina dos materiales distintos. La cerámica vitrificada tiene una superficie esmaltada de baja porosidad que no absorbe agua ni jabón. El cemento ofrece un acabado mate y un tacto mineral, pero es más poroso y pesado, y depende de su sellado para resistir las manchas.
| Tipo | Características técnicas | Oportunidad de diseño o uso |
|---|---|---|
| Lavabo compacto de apoyo | Diámetro en torno a Ø36 cm. Se apoya sobre la encimera y deja el borde a la vista. | Aseos de cortesía y encimeras poco profundas. |
| Lavabo amplio de apoyo | Diámetro cercano a Ø40 cm. Su seno abierto recoge mejor el agua. | Baño principal de uso diario con grifo de caño alto. |
| Pieza de pie | Estructura monobloque que cubre el sifón y las tomas de agua. | Aseos donde el lavabo funciona como pieza exenta. |
| Doble lavabo en encimera corrida | Dos piezas iguales, cada una con su grifo y su desagüe. | Baños compartidos donde dos personas se preparan a la vez. |
Empieza por la encimera. Mide su fondo y réstale el diámetro del lavabo: necesitas margen delante para no mojarte y espacio detrás si el grifo va en la encimera. Un lavabo de apoyo suma su altura a la del mueble, así que comprueba que el borde final quede cómodo. Revisa si tiene rebosadero, porque de ello depende la válvula. Si eliges cemento, cuenta con su peso y renueva el sellado cuando el agua deje de formar gotas. La cerámica vitrificada solo pide limpiador neutro.
Depende del uso y del fondo de la encimera. Un diámetro de Ø36 cm basta en un aseo de cortesía; para el baño principal, uno próximo a Ø40 cm recoge mejor el agua al lavarte la cara. En ambos casos deja margen delante y detrás para la grifería.
Necesita una válvula para lavabos sin rebosadero, normalmente de tipo clic-clac. Las válvulas con ranura lateral están pensadas para piezas con rebosadero y, en un lavabo que no lo tiene, pueden dejar escapar agua. Comprueba el diámetro del orificio de desagüe antes de elegirla.
Evita los ácidos, como el vinagre o los antical, y los estropajos abrasivos. En el cemento, los ácidos atacan la superficie y dejan marcas claras que no desaparecen. Usa jabón neutro y agua templada, y seca el lavabo si el agua de tu zona es dura.
Conviene un grifo de caño alto o uno empotrado en la pared. Como el lavabo queda elevado sobre la encimera, un grifo bajo no vierte dentro con holgura. Lo importante es que el chorro caiga cerca del centro; si cae en la pared del lavabo, salpica fuera.
Sí, siempre que la madera esté tratada contra la humedad y la superficie esté nivelada. Sella el perímetro de la base con silicona sanitaria y protege el corte del desagüe, por donde suele entrar el agua. Seca los charcos para que la madera no se hinche.
Un buen lavabo encaja en la rutina de quien lo usa: medida adecuada a la encimera, grifería que vierte donde debe y un material cuyo cuidado resulta asumible. La forma circular facilita la limpieza, despeja la encimera y suaviza el recorrido en baños estrechos.
La colección reúne piezas de cerámica vitrificada y de cemento, de apoyo o de pie, para aseos de cortesía y baños de uso diario. Merece la pena recorrerla con las medidas de la encimera a mano.