La Silla de comedor con reposabrazos tapizada en tela Nervoxi nace para ese segundo café que nadie tenía planeado, para la charla que se alarga sin que nadie mire el reloj. Al sentarte, su cuerpo envolvente revela la nobleza de su arquitectura interior: un alma de madera contrachapada de álamo acunada por una espuma de poliuretano con densidad 20 kg/m³. Esta combinación dibuja en el asiento esa firmeza intermedia que te sostiene con una comodidad serena. Todo el conjunto queda vestido por un tejido sintético (94% poliéster y 6% nailon), que acaricia la piel con un tacto suave a la vez que garantiza una resistencia impecable frente al paso del tiempo. Al reclinarte, su respaldo acompaña la curvatura anatómica de la espalda en ese gesto casi automático de aflojar los hombros cuando la conversación se pone interesante, mientras sus reposabrazos acogen los codos con la discreción exacta para hacerte olvidar las horas. Sosteniendo este refugio de confort, la estructura y las patas están esculpidas en tubo de hierro con un acabado en pintura en polvo mate que evoca con elegancia el tono cálido de la madera, fusionando su encanto visual con la solidez inquebrantable del metal. En la base, sus tacos de plástico antideslizantes velan por tu suelo en silencio, asegurando que nada interrumpa el momento. Nervoxi transforma una cena cotidiana en una pausa real, convirtiendo un simple café en un instante que decides no cortar.
Para su correcto mantenimiento, aconsejamos limpiarla con un paño húmedo y evitar el uso de productos químicos.
En algunos casos, las imágenes, medidas y colores, así como sus nombres, son meramente orientativos. Todo lo percibido en la pantalla puede verse alterado por muchos factores, entre ellos, el calibrado de la misma, la luz de ambiente, el ángulo de visualización, etc. Si el cliente estima conocer con detalle estos datos deberá consultar con nuestro servicio técnico, pues las devoluciones por motivos técnicos correrán a su cargo.