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El mantenimiento preventivo es la clave para preservar la inversión en mobiliario exterior a largo plazo. Nuestra colección de fundas para muebles de jardín actúa como una barrera técnica eficaz contra los agentes atmosféricos, protegiendo materiales sensibles como la madera, el ratán sintético o los textiles frente a la lluvia, la humedad y la radiación solar agresiva. Diseñadas con tejidos de alta densidad y sistemas de ajuste precisos, estas coberturas aseguran que cada pieza se mantenga limpia y seca durante los periodos de inactividad, evitando el deterioro prematuro y reduciendo drásticamente las tareas de limpieza al inicio de cada temporada.
La exposición continua a la intemperie es el principal enemigo del mobiliario de terraza. Incluso los materiales tratados para exterior sufren desgaste por la incidencia constante de los rayos UV, que decoloran los pigmentos, y la humedad, que puede propiciar la aparición de moho o corrosión. Utilizar fundas protectoras no es solo una medida de higiene, sino una estrategia de conservación esencial. Estos accesorios técnicos crean un escudo que estabiliza las condiciones del mueble, permitiendo que materiales naturales y sintéticos conserven sus propiedades estructurales y estéticas año tras año.
| Tipo de Funda | Características Técnicas | Uso/Aplicación |
|---|---|---|
| Fundas para conjuntos de mesa | Dimensiones amplias, forma rectangular o circular, cordones de ajuste en el bajo. | Cubrir mesas y sillas agrupadas en comedores exteriores. |
| Fundas para sofás y sillones | Diseño ergonómico o en "L", tejidos transpirables para evitar condensación. | Zonas de lounge y sofás modulares de gran volumen. |
| Fundas para tumbonas | Silueta alargada y estrecha, alta impermeabilidad. | Protección de hamacas en zonas de piscina o solárium. |
| Fundas para sillas apilables | Formato vertical optimizado para cubrir columnas de asientos. | Almacenaje eficiente en espacios reducidos o garajes. |
La regla de oro al seleccionar una funda es el ajuste, pero con matices. Se recomienda elegir una medida ligeramente superior (2-3 cm) a la del mueble para facilitar la colocación, pero sin excederse para evitar bolsas de aire que el viento pueda agitar. Es crucial verificar que la funda disponga de sistemas de sujeción (cintas, clips o cordones elásticos) para anclarla a las patas, especialmente en zonas ventosas. Además, asegúrese de que el tejido sea "Ripstop" o de alta resistencia al desgarro para garantizar su durabilidad ante roces.
Aunque la funda protege, se recomienda guardar los textiles en el interior o en arcones estancos durante periodos largos de humedad extrema para evitar cualquier riesgo de moho por condensación ambiental.
Generalmente basta con pasar una esponja húmeda con agua tibia y jabón neutro. No se suelen recomendar lavadoras automáticas ya que pueden dañar el recubrimiento impermeable interior.
Es importante evitar el "efecto piscina". Se aconseja colocar un objeto alto (como un balón o un cubo invertido) en el centro de la mesa bajo la funda para crear una pendiente y facilitar el drenaje del agua.
Sí, están diseñadas para ser polivalentes, protegiendo tanto del sol intenso en verano como de la lluvia y el frío en invierno.
Cuidar el mobiliario es una forma de sostenibilidad. Al proteger nuestras piezas de exterior, extendemos su vida útil y reducimos la necesidad de reemplazo frecuente. Una funda de calidad es un accesorio indispensable que garantiza que, cuando lleguen los primeros rayos de sol de la primavera, tu terraza esté lista para ser disfrutada de inmediato, con el mobiliario en perfecto estado de conservación y estética.