Apagar el mundo. Soltar el peso del día. Dejarse caer en un lugar que entiende el descanso como un arte. La Cama tapizada Ketia se convierte en ese refugio íntimo donde el cuerpo se disuelve lentamente y la mente encuentra, por fin, su pausa. Su estructura, elaborada en madera contrachapada y hierro, actúa como un esqueleto firme y equilibrado que sostiene cada noche con una estabilidad casi invisible, permitiendo que el descanso fluya sin interrupciones. El cabecero, más que un elemento decorativo, es un gesto de acogida: generosamente acolchado con relleno de espuma y revestido en un tapizado de poliéster de tacto suave, se convierte en ese respaldo donde apoyarse a leer, a desconectar o simplemente a dejar que los pensamientos se diluyan. Su somier robusto acompaña al colchón con precisión, ofreciendo una base estable que recoge cada movimiento con una respuesta armónica. Por su parte, las patas de hierro elevan la pieza con un aire ligero y contemporáneo, protegiéndola de la humedad y aportando ese matiz moderno que equilibra funcionalidad y estética. Ketia no es solo una cama: es una experiencia sensorial, un espacio donde el descanso se convierte en un ritual cotidiano y donde cada noche es una invitación a reconectar con uno mismo.
Para su mantenimiento aconsejamos la limpieza con un paño húmedo, evitando el uso de productos químicos.
En algunos casos, las imágenes, medidas y colores, así como sus nombres, son meramente orientativos. Todo lo percibido en la pantalla puede verse alterado por muchos factores, entre ellos, el calibrado de la misma, la luz de ambiente, el ángulo de visualización, etc. Si el cliente estima conocer con detalle estos datos deberá consultar con nuestro servicio técnico, pues las devoluciones por motivos técnicos correrán a su cargo.