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Los pies de sombrilla son el elemento técnico esencial para garantizar la estabilidad estructural y la seguridad en cualquier zona de sombra exterior. Más allá de su función de contrapeso, se convierten en una pieza clave para habitar terrazas y jardines con tranquilidad, evitando vuelcos accidentales ante ráfagas de viento. Disponibles en materiales de alta densidad como el cemento, el acero o polímeros rellenables, nuestros soportes se adaptan a diferentes diámetros de mástil y estilos decorativos. La elección correcta de la base asegura que el parasol cumpla su función de protección solar de manera eficaz y segura en cada rincón del hogar.
Un pie de sombrilla es el anclaje fundamental que garantiza la seguridad de cualquier sistema de protección solar en el exterior. Su diseño responde a principios físicos claros: debe ofrecer suficiente masa y un centro de gravedad bajo para contrarrestar el efecto vela que el viento ejerce sobre la tela del parasol. La elección de la base adecuada no es solo una cuestión estética, sino de seguridad operativa. Materiales como el hormigón, el granito o el acero galvanizado son esenciales para resistir la intemperie y proporcionar el lastre necesario, permitiendo disfrutar de la sombra sin preocupaciones en jardines, terrazas y balcones.
| Tipo | Características Técnicas | Aplicación Ideal |
|---|---|---|
| Cemento / Hormigón | Alta densidad másica, resistencia extrema a la intemperie, acabado industrial. | Parasoles de gran envergadura en zonas ventosas o de uso intensivo. |
| Resina Rellenable | Carcasa ligera de polipropileno que se llena con agua o arena in situ. | Terrazas de temporada o usuarios que necesitan almacenar la base en invierno. |
| Acero Plano | Diseño de perfil bajo para evitar tropiezos, gran estabilidad por superficie. | Bajo mesas de comedor exterior con orificio central, maximizando el espacio para los pies. |
| Con Ruedas | Sistema de desplazamiento integrado con frenos de seguridad. | Espacios polivalentes donde la sombra debe seguir la trayectoria del sol a lo largo del día. |
La regla de oro en la elección del pie es la proporción entre el diámetro del parasol y el peso de la base. Para sombrillas estándar de hasta 2 metros, se requiere un mínimo de 20-25 kg. Para modelos de 3 metros o estructuras excéntricas (parasoles de brazo lateral), el lastre necesario sube a 40 kg o más para garantizar el equilibrio. Es fundamental medir el diámetro del tubo del parasol para asegurar que encaje en la boca de la base y utilizar siempre los tornillos de fijación lateral para evitar que gire con la brisa.
La arena es más densa que el agua, por lo que proporciona mayor peso y estabilidad en el mismo volumen. El agua es más práctica para vaciar y transportar.
Los modelos de calidad están tratados con pinturas epoxi o galvanizados para resistir la corrosión, aunque se recomienda revisar si la pintura salta.
La mesa ayuda a estabilizar el mástil, pero el pie sigue siendo necesario para evitar que la sombrilla se levante ("efecto paraguas") con el viento.
Para bases muy pesadas sin ruedas, se recomienda pivotar sobre el canto con cuidado o utilizar una carretilla de carga para evitar lesiones de espalda.
En el diseño de exteriores, la seguridad es la base del confort real. Un pie de sombrilla adecuado es el componente invisible que permite disfrutar del aire libre sin preocupaciones. Nuestra selección técnica busca ofrecer soluciones que, además de cumplir su función de anclaje con rigor, se integren estéticamente en el entorno, demostrando que la funcionalidad robusta no está reñida con el buen diseño.