Más que un objeto funcional, la Bandeja decorativa en madera de mango Fruela es un trazo sereno dibujado dentro del hogar. Una línea suave que organiza el espacio, recoge la luz y transforma lo cotidiano en composición silenciosa. Los bordes suavemente elevados contienen los objetos con discreción, mientras el perfil bajo y las proporciones estilizadas favorecen composiciones equilibradas sobre mesas, cómodas o encimeras. La madera de mango, que ha sido tratada con un lacado al agua con un acabado semibrillante en el exterior y esmaltado con un efecto glossy en el interior, proporciona una calidez orgánica y táctil. El contraste entre la madera natural y la superficie genera una presencia elegante y contemporánea que se integra con naturalidad en interiores Japandi o nórdicos contemporáneos. Colocada en el hogar, no acumula objetos: los ordena en silencio. Un perfume, unas llaves, una vela encendida al caer la tarde o el café lento de la mañana encuentran aquí un lugar natural. Apuesta por Fruela, un lugar sereno donde los pequeños gestos encuentran su sitio.
La madera de mango puede presentar una gran variedad de tonalidades debido a sus características. Podemos encontrar desde tonos marrones o dorados hasta amarillos y rojos, pudiendo presentar incluso tonalidades grises o negras. Este abanico de colores forma parte de la belleza natural de este tipo de madera y hace que cada pieza sea única, pudiendo siempre haber diferencias de tonalidad y de color de una a otra. Para una mayor durabilidad del producto, aconsejamos la limpieza con un paño seco, evitando el uso de productos químicos.
En algunos casos, las imágenes, medidas y colores, así como sus nombres, son meramente orientativos. Todo lo percibido en la pantalla puede verse alterado por muchos factores, entre ellos, el calibrado de la misma, la luz de ambiente, el ángulo de visualización, etc. Si el cliente estima conocer con detalle estos datos deberá consultar con nuestro servicio técnico, pues las devoluciones por motivos técnicos correrán a su cargo.