La interiorista Patricia Bustos da forma a este hogar como una expresión de calma y sensibilidad, dentro de su proyecto White Bustos, dedicado a transformar viviendas del centro de Madrid en espacios con alma.
Su lenguaje es suave y atemporal, construido a partir de materiales naturales y tonos que evocan luz y serenidad. El travertino, las maderas y los mármoles se funden en una atmósfera envolvente, donde la mesa Velia se convierte en punto de encuentro, las sillas Mallory aportan calidez y la mesa auxiliar Lausane actúa como una pieza escultórica que celebra la belleza de lo esencial.
Un interior que respira silencio, equilibrio y armonía. Espacios que no buscan destacar, sino permanecer, donde la materia, la luz y el diseño se unen para crear un hogar que se siente, se vive y se recuerda.